La obra donde, además,
intervienen un gran número de niños, resultó muy amena y divertida.
El
colorido del vestuario, que se realzaba con el juego de luces, era
espectacular; las canciones, con letra muy pegadiza y gran ritmo, todo
ello con una magnífica puesta en escena hizo que los niños no se
movieran de los asientos, cantaran con los actores, etc.
Gracias
a todos los que intervinieron en la representación de forma altruista
para tan noble causa e hicieron posible que todo saliera perfecto.
(Este es un artículo de prueba con fines demostrativos).